Trabajando en empresas donde me formé en marketing y gerencia de producto. Tras liderar mercados en Latinoamérica para grandes corporaciones, tomé la decisión más desafiante de mi vida: despojarme de la seguridad corporativa para transformar un pequeño emprendimiento familiar en lo que es hoy.
El reto no fue solo pasar de estructuras mundiales a un negocio propio, sino crear un camino que no existía. para que Phytofarma creciera durante estos 25 años, apliqué una visión estratégica de marketing: buscar un diferenciador real. Encontramos que el mercado se dividía entre lo químico y lo natural. Decidimos profesionalizar lo natural, combinando naturaleza con alta tecnología para garantizar eficacia médica comprobada.

Innovación con ADN Ecuatoriano
Hoy contamos con más de 120 formulaciones. Un momento clave fue cuando, debido a restricciones de importación, decidimos crear nuestro propio laboratorio. Arriesgamos el patrimonio familiar porque creíamos firmemente que la calidad no tiene nacionalidad. Entendimos que, como latinas, necesitamos productos formulados para nuestra piel y entorno, no copias de fórmulas europeas.
Liderazgo y Compromiso Social
Para mí, el éxito no es solo financiero; mi propósito es amar, servir y compartir.
Libertad Financiera: Creo que la independencia económica de las mujeres es libertad de vida, por eso capacitamos a cientos de mujeres en cosmetología técnica.
Cultura «Phyto enamórate»: En mi empresa, los colaboradores son familia extendida. Fomentamos su crecimiento in-house y apoyamos su bienestar con herramientas como planes de auto sin intereses y acompañamiento en momentos críticos.
Mi apuesta sigue siendo el Ecuador: tecnificar nuestra materia prima amazónica para exportar valor agregado y demostrar que, con ciencia y corazón, podemos ser un referente regional de salud y sostenibilidad.










